«El cielo y la tierra pasarán, más su Palabra no pasará».

¿De alguien haberte dicho hace seis meses que tu país estaría afectado por una pandemia con las características del coronavirus, lo habrías creído?

– Yo tampoco lo habría creído.

Y es que por naturaleza pensamos que el caos nunca llegará a tocar nuestra puerta. Cuán equivocados estamos. Vivimos en un mundo que está expuesto a desastres naturales, epidemias, enfermedades letales, crisis de todo tipo, escasez, etc. Y cuando estas situaciones llegan no toman en cuenta raza, estatus social, sexo, religión, profesión, edad… simplemente llegan y toca enfrentarlas. Y justo ahí es donde radica lo más importante: cómo las enfrentamos.

En este punto es donde la humanidad se divide en dos: los que no temen porque saben que Dios está con ellos; y los que entran en pánico y no saben cómo lidiar con la situación.

Dice la Biblia en Isaías 41:10 «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.»

…y así es como la parte de la humanidad que tiene su confianza puesta en Dios vive bajo este tipo promesas. Sabiendo que de Él vendrá la ayuda que se necesita en cada situación. La pandemia Covid-19 será parte de la historia, como ya lo son las demás que han tocado el mundo. Y es que todo en esta vida es pasajero; menos la Palabra de Dios.

«El cielo y la tierra pasarán, más su Palabra no pasará».

Pero mientras todo este caos que hay en el mundo pasa podemos ser del lado que le cree a Dios y que espera en Él todos los días. A ti que aún no perteneces a este grupo no esperes más. Sé diferente y vive diferente, ¿te animas?